Que ya me da igual. No me importa si te quedas apoyado en la barra o por fin has aprendido a bailar. Si eres todavía un rompecorazones o has aprendido el valor de cada chica. Si tienes flequillo o cresta. Si aquella chica finalmente ha sucumbido o ya te has marcado un nuevo objetivo. Si cuentas que me moría por tus huesos o que mis besos te volvían loco. Si aun eres rubio o has vuelto a cambiar tu color de pelo. Si sigues enseñando mi foto o tienes un nuevo fondo de pantalla. Si quieres ser médico o playboy. Si cuentas nuestra historia o no lo quieres recordar. Si prefieres la pizza a la hamburguesa. Si sales a divertirte o a pillar. Si me sigues odiando o te enorgulleces de haberme tenido en tus brazos.
Sinceramente, ya nada tuyo me importa. He superado lo nuestro con creces, ¿sabes? Ya no añoro encender el ordenador y ver una carita sonriente bajo tu nombre. Francamente, era incluso molesto. Ya no tengo ganas de sábados, ni de portales. Ni de conversaciones hasta la madrugada ni de nervios cuando tardas en aparecer. Ni de vergüenza al verte, ni de carreras. Ni de autobuses, ni de miradas, ni de tardes de lluvia, ni de tu calor. Ya ni siquiera me apetece reírme, ni contigo ni de ti
Simplemente no me han quedado ganas de nada tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario