martes, 23 de agosto de 2011

. 5 . أحبك

Enamorarse es como saltar desde un edificio muy alto; tu cerebro te dice que no es una buena idea, pero tu corazón te dice que puedes volar. Después de una semana juntos, he de decir que la vida ahora tiene sentido desde que sé que existes.
Porque el amor mueve montañas y yo por ti hago lo que sea.
Cada párrafo que escribo es cada latido de mi corazón. Y sé, con gran seguridad, que te quiero, y que no me importa nada, tan sólo estar contigo. Soy feliz cuando me agarras la mano tan fuerte que puedo oir tus latidos... Me das un beso, luego otro y cinco segundos más tardes, otro más. Me dedicas esa canción tan bonita que cantamos por teléfono los dos juntos. Me encanta ver tu sonrisa y oirte reír a carcajadas... Puede que sea muy atrevida, puede que a veces sea muy niña, y algo estúpida. Puede que me guste escuchar esa estúpida canción que me ata a ti. Puede que sea un poco romántica, y siempre llore al ver alguna de esas películas que siempre acaban mal. Que sea de risa floja, y que me de por reír al verte sonreír, puede que se me salgan los colores cada vez que me sacas la lengua, sólo por verme sonreír y puede, que sea feliz cuando estás conmigo. Cuando estás sin estar, cuando no te das cuenta de que te miro, o cuando no me quiero dar cuenta de que me miras sin querer verme. Puede que me guste que me hables a susurros, y así tener alguna escusa para acercarme más a ti. Puede que tiemble cada vez que te veo girar la esquina, y que me derrita cada vez que te me acercas. Y, ¿Sabes qué? Que puede que te quiera y más de lo que piensas.. Quizás por tus ojos. Tal vez por esa tontería de niña que me entra cuando estoy con él. Por su boca, sus labios…Porque me pone nerviosa cuando me mira a los ojos y no sé que esté pensando. Porque me podría dormir a su lado cada vez que me acaricia. Me gusta porque con él aprendo cada día una cosa nueva, y me hace plantearme miles de cosas que nunca había pensado. Esa sonrisa que me hace sentir mariposas en el estómago. Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él. Como morderse el labio o toquetearse el pelo cada dos por tres. Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora, a cada minuto y a cada segundo. Su pelo, demasiado perfecto. Demasiado hermoso para ser realidad. Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan, simplemente porque no puedo hacerlas realidad o porque yo no entro en ellas. Me gusta por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. Por como camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Su sinceridad, su complicidad. Porque con una simple mirada, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios me coman viva. Sólo quiero estar contigo, en lo bueno y en lo malo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario